Llevo mucho tiempo dando clases de inglés a nivel universitario y he visto como cada año que pasa, los estudiantes tienden a saber menos. A este nivel no saben los números, el abecedario o vocabulario básico. A veces cuento lo que sucede en el salón de clases y no me lo creen. Para que tengan una idea…….el número 13 es “one three”. Me han preguntado qué significa la palabra “bad”, una palabra de nivel elemental. He llegado a cantar la canción del alfabeto (The ABC’s) para que sepan a qué letra me refiero. Mis exámenes han cambiado drásticamente (que dicho sea de paso….me daría vergüenza mostrarlos a otros colegas) y aún así fracasan.
Podrían decirme que existe el factor político, pero ¿qué me dicen de otras materias como las matemáticas y el español? Muchos estudiantes no saben sumar, restar, multiplicar, dividir y mucho menos sacar porciento sin el uso de la calculadora. ¿Y qué sucede con su propio vernáculo, el español? Tenemos una generación donde abundan los “haiga”, los “hubieron” y los “me di DE cuenta” y escasean los acentos.
Leemos cómo los estudiantes de las escuelas públicas vuelven a fracasar en las Pruebas Puertorriqueñas. http://www.proyectosalonhogar.com/Diversos_Temas/llegan_las_notas.htm
¿Qué está sucediendo en el sistema educativo de nuestro país? ¿Porqué los estudiantes no están aprendiendo? ¿Cómo es posible que lleguen a la universidad y no poseen las destrezas básicas? Se habla de estas lagunas que traen nuestros estudiantes. Me parece a mí que son más bien océanos en vez de lagunas. Ahora lo más importante, ¿qué podemos hacer para solucionar este problema?
Saludos;
ReplyDeleteLa educación ha tenido una consistencia en estilo y formato por muchos años que ha funcionado muy bien educando generaciones. La pizarra, el maestro o maestra, el libro, el escritorio y la cancioncita de bienvenida (sé que es más que esto), todo esto ha formado el mundo y es lo que entendemos como educación. Hoy la educación parece necesitar algo de renovación, no porque lo que se hace es malo sino porque los educado han cambiado. Ya los jóvenes no son iguales son tecnológicos también y tenemos que integrar las herramientas disponibles y que dominan su entorno. Todo cambio propone un nivel de resistencias y luchas que sabemos ocurren en los cambios generacionales, este cambio no es diferente. Sabemos también que la calidad del estudiante también depende de factores internos y externos y esto también ha cambiado. Podemos decir responsablemente que la familia ha cambiado y también es tecnológica, por las exigencias sociales, económicas y espirituales. Esto ha cambiado a el estudiante también. Tantas cosas necesitan sincronizarse y sé que tenemos la capacidad y sobre todo la necesidad. La próximas generaciones y su educación son clave para un país prospero.
Creo que la realidad que estamos viviendo es parte de la cultura del "hay bendito" en el cual nos hemos acostumbrado a que nos lo den todo (o casi todo). Recientemente estaba de visita en la Ciudad Señorial, la loza de la isla ya que recuerden que lo demás es parking, y tuve la oportunidad de entrar al Museo de Historia de Ponce. Les cuento esto porque aparte de que estaba muy bonito y bien documentado tenían en exhibición el Premio Príncipe de Asturias que recibió el Gobernador Rafael Hernández Colón a nombre del pueblo de Puerto Rico de manos del Rey de España Juan Carlos, por declarar el español como única lengua oficial en Puerto Rico en 1991. De momento me sentí orgulloso por tal distinción, aunque les confieso que luego lo que sentí fue una pena cuando alrededor del galardón en el museo había un compendio sobre cómo eliminaron la educación en inglés de nuestro sistema de educación pública a mediados del siglo XX ya que según los administradores de turno, fue uno de los tantos caprichos de USA luego de la invasión americana en Puerto Rico y muy bien documentado por el célebre escritor puertorriqueño Abelardo Díaz Alfaro en su colección de cuentos "Terrazo" como "Peyo Mercé enseña inglés" y "Santa Clos llegó a la Cuchilla". Ahora vemos las consecuencias...
ReplyDeleteHace algunas semanas atrás se celebró en Puerto Rico la Primera Cumbre de Educación, la cual tuve oportunidad de asistir. En la misma se empeñaron en que hubiesen panelistas distinguidos de todas las ramas: educación, investigación, empresas, política. Cada panelista tenía la oportunidad de exponer los datos más sobresalientes sobre hacia dónde se está dirigiendo la educación hoy día y lo que el mundo del trabajo espera de los graduados. Mientras los panelistas daban cátedra de su expertise, coincidian una y otra vez sobre la importancia del inglés en los negocios (el mundo del trabajo) en esta era globalizada en donde el "difícil" es el idioma oficial. En donde ya tenemos que dejar de esperar a que lleguen las oportunidades a la isla, sino que tenemos que salir a buscarlas debido a que la competencia es demasiado fuerte.
Luego de esa fuerte dosis de realidad y todo el mundo consentir con la información que recibimos de primera mano, salimos del salón de conferencias al comedor y cada cual de regreso a su mundo y aqui no ha pasado nada, no muy diferente a escuchar un sermón los domingos en el templo.
Entiendo que para poder contribuir a que esta situación mejore debemos comenzar con eliminar políticas absurdas como "se hará todo lo posible por que los textos utilizados sean en español" o "la educación será en español a menos que el curso no sea de tal naturaleza". De lo contrario, del "hay bendito" pasaremos a "¿qué nos pasa Puerto Rico?".
Lamentablememte, pienso que ya estamos en, que nos pasa Puerto Rico? Mientras sigan las politicas egocentristas, el yo y solo yo, no veremos solución a estas lagunas.Así que de nosotros queda como educadores hacer algo al respecto y contar con el apoyo para salvar a estas nuevas generaciones.
ReplyDelete